Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

En huelga de hambre para poder ver a sus hijos.

Papá de guardia en el juzgado. Nuestro socio Francisco Torrente pasó la noche delante del juzgado de Chantada para que obliguen a su ex mujer a cumplir el régimen de visitas de sus hijos, a los que no ve desde hace año y medio

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Francisco Torrente pasó anteayer la noche al raso delante del juzgado de Chantada.
Protesta porque su mujer, de la que se separó en 1993, no le deja ver a sus hijos, de 10 y 14 años. Hace un año y medio que su ex esposa incumple sistemáticamente el régimen de visitas, que establece que el padre puede tener a los niños los fines de semana alternos y parte de las vacaciones.

Sin embargo, cuenta Francisco, la madre no sólo no acude al punto de encuentro, sino que impide las comunicaciones telefónicas con los muchachos.

Después de años de papeleo y trámites administrativos que, según el afectado, se quedaban en papel mojado, Francisco Torrente se presentó el martes en el juzgado. Al no recibir ninguna solución a su problema, decidió plantarse delante del edificio y convocar al día siguiente a los medios de comunicación.

Parece que su iniciativa ha dado resultado. A última hora de la mañana de ayer le notificaron un auto en el que se resolvía imponer una multa de 1.500 euros a su ex mujer.
Además, ésta es requerida para que se presente este sábado en el punto de encuentro en Lugo.
En caso contrario, se le advierte de que podría plantearse un cambio en la custodia de los hijos.
El padre comentó que ahora abandonará su puesto delante del juzgado, pues es la primera vez que, dice, se hace algo «en serio».

Pero esta no es la única cuestión que preocupa a Francisco Torrente.
Trabaja como secretario del Concello de Antas de Ulla. Tiene a su cargo a su madre, que está enferma y necesita asistencia constante.
Por eso redujo en un tercio su jornada laboral, con la consecuente mengua de su sueldo.
Ahora gana 1.316 euros, de los cuales tienen que pasar 781 para la manutención de los niños.
«Echen cuentas», dice.
Explica que tiene que pedir dinero prestado hasta para desplazarse al trabajo y solicita que se tenga en cuenta su situación familiar actual.

Sin embargo, ayer se mostraba satisfecho con la decisión judicial.
Por lo menos ha conseguido algo.
Espera que su caso consiga sensibilizar a la Justicia, porque, explica, «estos casos son muy frecuentes».

Pilar Freire (chantada) LA VOZ DE GALICIA 15/8/02