Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

Comienzan las vacaciones

Y hay progenitores custodios que no permiten que los niños vayan con su padre no custodio.Se burlan de los jueces, pero sobre todo la burla es muy cruel y dañina para padre e hijo

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Sres. Ministros de Justicia e Interior

Quiero hacer una llamada de atención a los poderes públicos para que se modifiquen las leyes en materia de separación y divorcio.

Creo tener base para plantear este cambio y que éste sería muy bien acogido por todos aquellos afectados por procesos judiciales en los que, de manera frecuente, se vulneran los derechos de los padres de familia y de sus hijos.
Me refiero a casos en los que, de manera reiterada, las madres incumplen el régimen de visitas establecido en las medidas provisionales e incluso en las sentencias de separación y divorcio.

Actualmente se está dando la circunstancia de que, al parecer, las resoluciones judiciales son papel mojado para estas madres pero que son hojas de guillotina muy afiladas para las legítimas aspiraciones de los padres de tener a sus hijos con ellos en las visitas que estos mismos jueces establecen.

Mientras que a las madres no se les suele privar de los hijos, por muchos motivos que haya para ello, aunque cometan delito continuado de desobediencia a la autoridad judicial y obstaculicen el contacto de los menores con sus padres, casi nunca son declaradas culpables de tales delitos.
Por otro lado, si estos mismos delitos los comete el padre, cae sobre ellos todo el peso de la ley, apartándoles de manera inmediata de sus hijos.

No entendemos, los afectados por estos procesos, cómo existe este doble rasero y solicitamos que este proceder habitual en los juzgados de toda España, se vea en breve modificado de manera que, se adapte la legislación vigente a la realidad cotidiana y se trate como iguales ante la ley a hombres y mujeres, desterrando del código civil y de la práctica jurídica todas aquellas actitudes que implican una evidente discriminación por motivos de sexo que atenta contra uno de los principios básicos recogidos en la Constitución Española.

Son necesarios demasiados incumplimientos del régimen de visitas y un buen número de requerimientos judiciales para que la ley surta los efectos que debiera procurarse desde el primer incumplimiento.
Modificando las leyes de este modo, los que incumpliesen las resoluciones judiciales, sabrían que es lo que podría pasarles y esto restaría incentivos a las madres y a sus abogados para cometer estos delitos que dañan a sus propios hijos.

¿Acaso un delincuente no es declarado culpable cuando por primera o enésima vez es demostrada su culpabilidad? ¿por qué unos delitos son considerados como tal y otros necesitan del hastío de jueces y fiscales para que estos actúen contra la delincuente?

En las Sentencias de Separación al igual que en las Medidas Provisionales, puede leerse habitualmente que, en atención al interés del menor, la guardia y custodia de éste se concede a la madre.
¿Acaso generalmente es el padre un ser tan despreciable e incapaz de ostentar la guardia y custodia de sus hijos? ¿Es siempre la madre un ser tan perfecto que puede, sin lugar a dudas, ser declarado apto para desempeñarla?
Creo que no puede generalizarse nunca y que los casos han de ser vistos uno a uno pero, la práctica hoy día es que se aplica la generalización. En muchos casos, las actuaciones judiciales privan para siempre a los hijos de sus padres.
Quizás no sea esa su intención pero lo que ocurre con frecuencia es que las madres imposibilitan tanto el contacto entre padres e hijos que los primeros (son humanos) optan por vivir su vida y dejar de seguir sufriendo eternamente por unos hijos a los que no van a tener acceso y, aunque no adopten la postura de tirar la toalla, tienen que enfrentarse con la realidad de que pasan largas temporadas sin ver a los niños, éstos crecen sin sus padres y, si añadimos el odio inculcado hacia ellos, en ocasiones, por las madres, ¿qué oportunidad tienen de hacerse queridos por sus hijos? ¿Es este el tan recalcado en las sentencias, interés del menor?

Cabría preguntarse entonces ¿es que la figura del padre es tan inútil que un hijo puede prescindir de ella sin sufrir ningún tipo de merma de sus necesidades afectivas?
¿Es que un padre no presta apoyo, cariño y comprensión en el desarrollo integral del chico?
¿Por qué entonces no se valora igualmente, tanto como la figura materna?

Sres. Ministros estudien en profundidad la realidad y dejen la teoría.
Esta no se suele llevar a la práctica y, por lo tanto es preciso garantizar los derechos de hijos y padres de una manera mas efectiva, con ello se conseguirá una sociedad mas justa, sana e incluso se evitará mucha violencia doméstica con origen en rupturas de pareja.

Antonio Gómez Molina