Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

MENORES Y CRISIS MATRIMONIAL

Los grandes olvidados en las guerras que arman personas ajenas al matrimonio son los hijos.
Los hijos son testigos de hechos jurídicos que ocurren a su alrededor, sin tener un conocimiento jurídico que les permita comprender muchas cosas.

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Cuando alguien pretende que sus padres, uno o los dos, deben ser perfectos o debieran ser perfectos, me temo, que hay que desengañarles. En un mundo en que hay muchos millones de personas que pasan hambre o están en guerra, en que hay países que están en bancarrota;
cuando vivimos en un país en que hay cientos de miles de ciudadanos que no pueden ejercer su derecho al trabajo, que tienen contratos precarios; en que la justicia tiene problemas de funcionamiento, que nadie termina de arreglar; en que algo tan importante como es la salud es atendida después de aguardar turno durante meses para ver a un especialista, me parece improcedente pretender que un esposo o una esposa deba ser perfecto.

Salvo que alguien me corrija, y ruego que lo haga y exponga las razones, me permito afirmar que los menores españoles, en casos de crisis familiar, carecen de su debida protección jurídica contemplada en el artículo 39 de la Constitución española, aunque no soy muy partidario de hacer afirmaciones que puedan parecer dogmas.

Si me permiten, les diré que la posible y correcta intervención del Ministerio Fiscal en defensa de sus intereses no es suficiente. El estado español debe facilitar formación jurídica a los menores en caso de crisis familiar.

El estado español, a la vista de la Constitución española, debe facilitar información suficiente a los menores, para comprender hechos jurídicos, relativos a la problemática familiar, a los problemas de su familia.

La primera información jurídica que debe facilitar a los menores es saber lo que es el matrimonio de sus padres.

El estado español debe informarles de que sus padres, de distinto sexo, se han casado libremente y que el estado no les ha exigido ni casarse, ni casarse con la persona con la cual han contraido matrimonio.
Ellos eligieron matrimonio y pareja. Nadie lo hizo por ellos, y menos el estado.

Que el estado no les dio ninguna norma concreta para su matrimonio, y que tampoco tuvieron que manifestar sus posibles proyectos al estado, cuando contrajeron matrimonio.
También debe informarles que todos los esposos pueden presentar demanda de separación matrimonial a partir del primer año de matrimonio.
Esto viene en el Código Civil. Debe dejarles claro el estado, no psicólogos o mujeres benévolas de asociaciones de mujeres, a los menores de familias en crisis, que el estado español, en ningún momento, ha impuesto a sus padres y esposos, ni el matrimonio, ni la persona con la que contrajeron matrimonio, ni les obliga a permanecer, contra su voluntad, en el matrimonio y que el estado español no prohibe, a ninguna esposa y madre, a ningún esposo y madre, el pedir la separación y el divorcio.

Da la circunstancia que estás cosillas, tan sencillas, yo diría tan obvias, nadie las quiere contemplar y quedan tapadas por otros hechos jurídicos, por montañas de papeles, denuncias, demandas, etc. y procesos judiciales y sentencias no comprensibles para algunos de los destinatarios de las mismas: los hijos.
 
Mediación
Entendimiento de los padres en bien de los hijos