Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

Igualdad de ¿Género?

Bajo el bello manto de la "Igualdad de Género" se cobijan artículos muy tendenciosos y opiniones siempre adversas al masculino. Se les ve el plumero de lejos.
Interesante correspondencia

Publicado el

Editorial publicado en la página de la Asociación de hombres por la igualdad de género en 15 de Abril del 2002

NOS OLVIDAMOS DE NUESTROS HIJOS

El Instituto Andaluz de la Mujer presentaba esta semana un informe en el que se refleja que sólo el 20% de los hombres con obligación de abonar pensiones a sus hijos, cumplen satisfactoriamente con esta obligación.
Según los datos publicados, sólo 2 de cada 10 hombres con obligación de hacerlo, abonan regularmente la pensión de sus hijos. Otro 20% lo hace de manera irregular y, el resto, es decir, una mayoría del 60% de los hombres, incumple totalmente con su obligación de ayudar a la manutención de sus hijos.
Por si esto fuera poco, la memoria de este año de la fiscalía de Sevilla, nos dice que el número de impagos se ha multiplicado por seis en este último año. Aunque pensamos desde aquí, que lo más seguro es que sólo se haya producido un aumento del número de mujeres que se atreven a denunciar y el problema no sea nuevo. En total han sido 12.000 casos durante el año pasado. ¡Sólo en la provincia de Sevilla!.
¿Qué está ocurriendo? ¿cómo es posible esto? ¿en qué naturaleza cabe el abandono y desatención de los hijos propios? ¿cómo se puede mezclar, en el caso de que así se estuviese produciendo y esto justificase en algo la situación, una mala y conflictiva relación con nuestra ex-esposa, con la obligación de atender a nuestros hijos?. Esto último, el cuidado y la atención a nuestra descendencia, pareciera que debería estar por encima de todo, como principio regulador tanto de nuestro ser más primario como de nuestra conciencia más elevada. Pero, incomprensiblemente, parece que no es así.
¿Qué lleva a un hombre a desatender sus obligaciones paterno-filiales? Y más aún, ¿qué lleva a un hombre a desentenderse de sus hijos?. Porque no hay que ser un lince para pensar que buena parte de estos hombres que “no pagan”, tampoco se ocupan del resto de las necesidades de sus hijos. No parece fácil una situación en la que se sea un padre amantísimo y luego, tan ricamente, no contribuir económicamente ante las necesidades que esas niñas y niños tienen. Esto no nos lo dice ningún estudio pero lo pensamos por sentido común y por nuestra experiencia ante la realidad palpable del cada día.
Y tampoco parece lógico pensar que las relaciones que se establezcan entre los ex-cónyuges, al menos de los que forman el 60% del apartado formado por los hombres que no aportan nada y mujeres que nada reciben, estén lo suficientemente normalizadas como para que se lleve a cabo, por ejemplo, un régimen de visitas suficiente como para poder afirmar que esos padres ejercen como tales.
Si todo esto es cierto, estamos ante un gravísimo problema que indica que, en nuestra sociedad, se ha producido y se sigue dando una situación de ruptura y desgarro social, debido a que una parte de la misma, los hombres separados y con hijos, han roto las mínimas reglas del juego y que la otra parte, las mujeres separadas con hijos a su cargo, está sufriendo las gravísimas consecuencias que esto acarrea.
Y por último, ¿qué pasa con ellos?, con esa parte que ha roto con sus propias raíces. Esos hombres que no pagan, que no se responsabilizan, que no ejercen de padres. ¿Qué puede llevar a una persona a traicionarse a sí mismo hasta ese punto? ¿cómo se puede llevar una vida mínimamente normalizada, con ese lastre a las espaldas?.
Es una situación tan terrible que nos dan miedo, incluso, las respuestas.