Padres y Madres Separados

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DIVORCIO EN ESPAÑA, EN BUSCA DEL RESPETO

La causa del divorcio es el matrimonio. Esta afirmación la hizo el gran cómico, ya fallecido, Groucho Marx.
Si alguien quisiera buscar razones filosóficas o morales, sobre si el divorcio es bueno o es malo, debe pedírselas al estado español

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Yo respeto que se pongan denuncias o separaciones alegando lo que se estime conveniente. No me corresponde a mí juzgar, no es mi oficio. Es un derecho más.

Si insisto en que todos los esposos conozcan la Ley del Divorcio es para que cualquier profano pueda ver que la ley ha previsto no uno, sino varios caminos para separarse y divorciarse, por lo que me van a permitir afirmar que el que quiera separarse y divorciarse tiene la libertad de elegir.

En cuanto a obligaciones, además de demostrar que se está casado y respetar unos plazos, a pesar de lo que dicen muchos folletos, al menos en Castilla y León, no se precisa:
- Alegar motivo alguno.
- Presentar a culpable alguno.
- Ninguna denuncia.
- Marcharse la esposa a una casa de acogida con los hijos.
- Expulsar al esposo del domicilio familiar
- Medidas provisionales o provisionalísimas.
- Hay caminos que no precisan ni la aceptación del esposo.
- Otras cosillas.

Si tengo interés en que los esposos, todos, conozcan la Ley del Divorcio es para que sepan que con la simple admisión de la demanda de nulidad, separación o divorcio en el Juzgado ya pueden vivir los cónyuges separados y otras cosillas. Así de fácil.

Al cabo del año, haya habido sentencia de separación o no, si se pide el divorcio por el que pidió la separación o por el otro cónyuge, si ha hecho lo que llaman reconvención, obtiene, automáticamente, el divorcio.

Salvo que alguien, con mejor criterio, diga algo en contrario, no depende ni del Juez ni del abogado obtener la separación o divorcio, se obtiene por lo que llaman ministerio de la Ley. La ley obliga a separar y a divorciar, si se pide. No depende del juez, del abogado o de las causas que se aleguen.

En la práctica, da lo mismo lo que se argumente, para obtener la separación o divorcio en sí. Es automático el conseguirlo.

Ahora bien, nos encontramos que de un derecho que la ley no discute, se mezclan posibles situaciones sociales, difíciles, con unas posibles conductas. No hay relación causa efecto.

El estado da un derecho, que se da por ley, pero, en muchos casos, no da los medios a muchas personas para que el libre ejercicio de dicho derecho no tenga consecuencias para el otro cónyuge, de las cuales no es culpable.